Dormir mejor el primer año, sin métodos extremos
No hace falta dejar llorar ni seguir reglas rígidas. El sueño se construye con rutina, calma y expectativas realistas.
Dra. Cami Salas
Pediatra · Junio 2026 · 5 min de lectura
El sueño es, lejos, uno de los temas que más angustia a las familias. Y mucho de esa angustia viene de comparar: con la guagua de la amiga, con lo que dice un libro, con lo que «debería» pasar a tal edad.
Quiero partir por lo más importante: despertarse de noche el primer año es normal. No es un problema que haya que arreglar a la fuerza, es parte del desarrollo.
Lo que sí ayuda
- Una rutina simple y repetida antes de dormir: baño, pijama, luz baja, un cuento o una canción. La secuencia avisa al cuerpo que viene el descanso.
- Horarios más o menos estables, sin volverte esclava del reloj.
- Un ambiente oscuro, tranquilo y a buena temperatura.
- Diferenciar día y noche: de día, luz y estímulo; de noche, todo bajito y aburrido.
La rutina importa más que la hora exacta. Lo predecible es lo que da seguridad y, con el tiempo, mejores noches.
Sobre los métodos para dejar llorar
Hay muchos métodos dando vuelta y cada familia es un mundo. Mi mirada es que no hay un único camino correcto, y que ninguna familia debería sentirse obligada a hacer algo que la incomoda.
Acompañar el sueño con presencia y calma también es una opción válida y respetuosa. Si estás agotada y nada resulta, conversémoslo en la consulta y buscamos algo que te haga sentido a ti.
Si tu hijo ronca fuerte, hace pausas al respirar mientras duerme o despierta siempre agitado y ahogado, cuéntamelo: eso sí conviene revisarlo.
Dra. Cami Salas
Pediatra cercana que se involucra de verdad con cada familia. Acompaña la crianza dentro y fuera de la consulta.