Diarrea y vómitos: hidratar bien
Hoja del pediatra (borrador para validación de la doctora). La mayoría de las diarreas y vómitos en niños se deben a virus y mejoran solos en unos días. Lo más importante no es cortar la diarrea, sino evitar la deshidratación. Tu misión: reponer líquidos de a poco y vigilar las señales de alarma. Ante cualquier duda, consulta; y si lo notas peor, no esperes. Mientras más pequeño es el niño, más rápido se deshidrata. No le des ningún medicamento sin indicación: cualquier remedio, "según indique tu pediatra".
Lo primero: ofrece líquidos de a poco
- Da pequeños sorbos seguidos: una cucharadita o un sorbo cada pocos minutos.
- Si vomita, espera 10 a 15 minutos y vuelve a empezar con cantidades aún más chicas.
- Lo importante es la constancia: mejor poco y frecuente que mucho de una vez.
- Sigue dando leche materna o fórmula si tu bebé toma; ofrécela más seguido y en tomas cortas. No cambies la fórmula ni la diluyas, salvo que tu pediatra lo indique.
- Si tu hijo no logra beber o rechaza todo líquido por horas, consulta; no esperes a que se deshidrate.
Qué darle de tomar
- Sales de rehidratación oral (suero de farmacia): son la mejor opción para reponer lo que se pierde. Si puedes, tenlas en casa.
- También sirve el agua y, en niños más grandes, líquidos suaves de la casa.
- Evita bebidas muy azucaradas: jugos, néctares y bebidas gaseosas pueden empeorar la diarrea. Evita también bebidas para deportistas e infusiones de hierbas como reemplazo del suero.
- No prepares sueros caseros 'a ojo': una mezcla mal hecha puede ser peligrosa. Usa suero de farmacia o pide a tu pediatra la indicación correcta.
Qué comer
- No es necesario hacer ayuno ni dejarlo 'a régimen' de líquidos por mucho tiempo. Ofrece comida apenas la tolere, sin forzar.
- Prefiere comidas simples: arroz, fideos, pan, papa, plátano, manzana cocida, pollo.
- Mantén su alimentación habitual lo más posible una vez que esté tolerando líquidos.
- Evita frituras, comidas muy grasosas y mucho dulce mientras esté con síntomas.
- Si rechaza la comida pero sigue tomando líquidos y haciendo pis, no te alarmes; lo prioritario es la hidratación.
Higiene para no contagiar al resto
- Lávate bien las manos con agua y jabón antes de cocinar y después de cambiar pañales o ir al baño.
- Lava las manos del niño antes de comer y después de ir al baño.
- Estos cuadros se contagian fácil: extrema la limpieza unos días.
- Usa toallas y vasos separados mientras dure el cuadro.
- Si hay otros niños, bebés, embarazadas o personas mayores en casa, redobla los cuidados.
Sobre los medicamentos
- No le des remedios para cortar la diarrea ni para los vómitos por tu cuenta; en niños pueden ser peligrosos.
- No uses antibióticos sin indicación: la mayoría de estos cuadros son virales y no los necesitan.
- Para la fiebre o el malestar, usa solo lo que indique tu pediatra y en la forma y cantidad que ella señale.
- Cualquier medicamento, dosis o frecuencia: 'según indique tu pediatra'. Si tienes dudas, pregunta antes de dar algo.
Cómo vigilar la hidratación en casa
- Cuenta los pañales o las idas al baño: que siga haciendo pis claro y con frecuencia es buena señal.
- Observa que tenga lágrimas al llorar y la boca y lengua húmedas.
- Vigila que esté despierto, reactivo y que acepte líquidos.
- Anota cuántas veces vomita o tiene diarrea, y desde cuándo, para contarle a la doctora.
- Si notas que hace menos pis, está más decaído o la boca se ve seca, consulta: pueden ser primeras señales de deshidratación.
Cuándo consultar o ir a urgencias
- Signos de deshidratación: orina poca o nada (pañal seco muchas horas), boca y lengua muy secas, llanto sin lágrimas, ojos hundidos o, en bebés, la mollera (fontanela) hundida.
- Está muy decaído, somnoliento, irritable, le cuesta despertar o lo notas 'apagado'.
- No logra retener nada: vomita todo lo que toma y no puede beber líquidos.
- Vómitos verdes (con bilis), con sangre, o de color café (como borra de café).
- Diarrea con sangre, con pus o con mucha mucosidad.
- Dolor abdominal fuerte y persistente, o que llora doblándose por el dolor; o el abdomen muy hinchado y duro.
- Fiebre alta o que no cede. En menores de 3 meses, cualquier fiebre: consulta de inmediato.
- Menor de 6 meses, recién nacido, prematuro o niño con enfermedad de base, con vómitos o diarrea: consulta pronto, se deshidratan más rápido.
- Diarrea muy abundante y frecuente, o más de algunos vómitos seguidos que no ceden.
- El cuadro dura más de lo esperado (por ejemplo, diarrea de más de una semana o vómitos que no paran en un día), o empeora en vez de mejorar.
- Decaimiento que avanza, palidez intensa, respiración rápida o agitada, manos y pies fríos o piel manchada.
- Convulsiones, rigidez de cuello, dolor de cabeza intenso o confusión: ve a urgencias de inmediato.
- Si tienes dudas o lo notas peor: consulta. Ante una urgencia, ve a urgencias o llama al SAMU 131.
Material educativo de la Dra. Cami Salas, pendiente de validación. No reemplaza una consulta médica. Urgencias en Chile: SAMU 131. · dracamisalas.cl