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Dra. Cami Salas Hoja para padres

Fiebre: qué hacer en casa

La fiebre no es una enfermedad: es una de las formas en que el cuerpo de tu hijo se defiende de una infección. Muchas veces es algo leve que se maneja en casa, pero no siempre. Lo más importante no es el número del termómetro, sino cómo se ve y se siente tu hijo: cuánto reacciona, cómo respira, cómo se hidrata. Esta hoja te da pasos simples para cuidarlo con calma y, sobre todo, para reconocer cuándo hay que consultar. Ante cualquier duda, consulta. (Borrador orientativo y educativo que tu pediatra validará. No reemplaza una consulta médica.)

¿Qué se considera fiebre?

  • Se habla de fiebre desde los 38 °C.
  • Entre 37,5 y 38 °C es febrícula (temperatura algo alta): obsérvalo. En un bebé menor de 3 meses, incluso una febrícula puede ser importante; ante la duda, consulta.
  • En menores de 3 meses la medición rectal es la más confiable. Si te incomoda hacerla, no insistas: mídela de la forma que sepas y consulta igual, sin demorar.
  • En niños mayores sirve la medición axilar o de oído; si tienes dudas del valor, repítela.
  • No te confíes solo del tacto de la frente: puede engañar. Confirma siempre con el termómetro.
  • Antes de medir, no lo abrigues de más: el exceso de ropa o de calor ambiental puede elevar la temperatura.

Cómo cuidarlo en casa

  • Ofrécele líquido seguido y en poca cantidad: pecho, fórmula o agua, según la edad. Mantenerlo hidratado es lo más importante.
  • Déjalo descansar; no necesita estar en cama si quiere jugar tranquilo.
  • Vístelo con ropa liviana y mantén la pieza a temperatura agradable, ni calurosa ni fría.
  • No lo abrigues de más ni uses frazadas gruesas, aunque tenga escalofríos.
  • Ofrécele comida si la pide, sin forzar; en estos días suelen comer menos y, mientras tome líquidos, está bien.
  • Vigílalo de cerca, sobre todo de noche y en las primeras horas: lo que más orienta es cómo evoluciona.

Sobre los medicamentos

  • El objetivo es que esté más cómodo, no llevar la temperatura a un número exacto. Un niño con fiebre que juega y se hidrata puede no necesitar medicamento.
  • Usa solo el medicamento, la dosis y la frecuencia que indique tu pediatra, según el peso de tu hijo. Esta hoja no incluye dosis a propósito: la dosis la define tu pediatra.
  • No mezcles ni alternes medicamentos por tu cuenta sin indicación médica.
  • Nunca uses aspirina en niños ni adolescentes.
  • En menores de 3 meses no des ningún medicamento para la fiebre sin hablar antes con tu pediatra o sin ser evaluado.
  • Anota la hora de cada dosis para no repetir antes de tiempo.
  • Si la fiebre no cede con lo indicado, no aumentes la dosis por tu cuenta: consulta.

Qué NO hacer

  • No uses baños de agua fría, hielo ni alcohol sobre la piel: pueden ser peligrosos.
  • No lo cubras con mucha ropa para 'hacerlo sudar'.
  • No le des medicamentos de adultos ni sobras de otra receta.
  • No repitas dosis antes de tiempo ni combines remedios sin indicación.
  • No te guíes solo por el número del termómetro: mira cómo está tu hijo en general.
  • No esperes 'a ver si pasa' si aparece cualquier señal de alarma de esta hoja: consulta de inmediato.

Lo normal durante la fiebre

  • Puede estar más decaído, dormir más y comer menos por unos días; lo clave es que reaccione y se hidrate.
  • Las manos y los pies fríos con el cuerpo caliente son frecuentes y, por sí solos, no son graves.
  • Tener escalofríos cuando sube la temperatura es esperable.
  • Lo tranquilizador es que, al bajar la fiebre, vuelva a estar más animado, atento y reactivo. Si NO mejora aunque le baje la fiebre, eso sí preocupa: consulta.
  • Muchas fiebres por virus duran 2 a 3 días; controla la evolución día a día y consulta si dudas.

Cuándo consultar o ir a urgencias

  • Bebé menor de 3 meses con 38 °C o más: ir a urgencias de inmediato, sin esperar y sin dar medicamento antes.
  • Bebé de 3 a 6 meses con fiebre, o cualquier niño con fiebre muy alta que no mejora su estado: consulta pronto.
  • Se ve muy decaído, no reacciona como siempre, está muy irritable, muy somnoliento o no logras despertarlo bien.
  • No mejora ni se ve mejor aunque le baje la fiebre.
  • Dificultad para respirar: respira muy rápido, se le hunden las costillas, hace quejido al respirar o se pone morado o muy pálido: ir a urgencias o llamar al SAMU 131.
  • Convulsión, movimientos involuntarios, se pone rígido o pierde la conciencia: llamar al SAMU 131.
  • Manchas o puntos rojos o morados en la piel que NO desaparecen al estirarla: ir a urgencias de inmediato.
  • Signos de deshidratación: llora sin lágrimas, boca y lengua secas, ojos hundidos, orina muy poco o no moja pañales hace muchas horas, o está muy decaído.
  • Vómitos repetidos que impiden retener líquidos, o que son verdosos o con sangre.
  • Dolor de cabeza intenso, cuello rígido, le molesta mucho la luz, o le duele al moverlo: ir a urgencias.
  • Fiebre que dura más de 3 días, o que vuelve a subir después de haber mejorado.
  • Llanto inconsolable, decaimiento que aumenta, o un niño que 'no se ve bien' aunque no sepas explicar por qué.
  • Niño con enfermedad de base, inmunidad baja o que recibe tratamientos especiales: consulta antes ante cualquier fiebre.
  • Ante cualquier duda o algo que te preocupe: consulta siempre. Es mejor consultar de más.

Material educativo de la Dra. Cami Salas, pendiente de validación. No reemplaza una consulta médica. Urgencias en Chile: SAMU 131. · dracamisalas.cl

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